La persona que cuido no acepta nada de lo que digo, ¿qué hago?

“Si al menos me hiciera caso en algo de lo que le digo”
“si demostrara interés en lo que le propongo”
o “si aceptara ayuda más a menudo”...

Son pensamientos habituales cuando cuidamos y convivimos con una persona mayor con Alzheimer u otro tipo de demencia.

Incluso pueden bloquearnos a la hora de proponer algunas actividades, rutinas, cambios o mejoras que buscamos en el día a día. 

Por eso he querido hacer un nuevo vídeo donde encontrarás algunas estrategias para inspirar los cambios empezando por una misma.

Al final del vídeo también te propongo un ejercicio y me encantará leerte en los comentarios =)

65 comentarios

  • Agradezco mucho sus videos, así como los comentarios de las demás personas, pues gracias a eso vamos encontrando respuestas y sugerencias para cuidar a nuestros enfermos. En mi caso me ha ayudado mucho la frase de poder que hice para mi mamá; el utilizar frases verbales simples y muchas expresiones no verbales de amor para con ella. Y gracias por lo de combinar la verdura con el jugo para que tengan una mejor alimentación. Nosotros le damos ensure y un complemento que se llama proteinex. Además les comparto que es muy importante ver a un neurólogo para nuestro familiar que cuidamos y para nosotros a un tanatólogo (a). Bendiciones.

    Eliza Concepción Pérez Flores
  • Me encanta la información que compartes Muchas gracias

    Muchas gracias, por tus palabras son muy enriquecedoras, yo suelo respirar y decirme, paciencia, paciencia la vida tiene de todo mañana será mejor
  • Gracias

    Narcisa Vilugrón González
  • Dios como usted lo concibe le siga iluminando por su aportación por ayudarnos a darles calidad de vida a nuestros familiares, el mío se niega a comer fruta y verdura entonces como le gusta el mango se le hace un licuado con fruta y verdura en el cual prevalece el sabor a mango y ahí la llevamos. Muchas gracias por su ayuda y guía. Linda tarde

    Elizabeth Rodríguez
  • Muchas gracias, yo suelo sonreír y cuando la faena es muy grande y no lo voy a hacer bien, bajo un momento a la calle, respiro y vuelvo tranquila, no suelen pasar más de cuatro minutos. Tengo una tienda en la puerta y le digo, te he dicho que bajaba a comprar tomates, que nos hacen falta, ya estoy aquí, Es el momento suficiente que necesitaba para buscar nuevas estrategias y no precipitarme.
    Un abrazo

    <Elisa Mancheño

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